Botiquín del viajero

Es muy importante llevar un stock mínimo de medicamentos, para combatir los síntomas que podemos sufrir durante el viaje. Las personas que padecen enfermedades crónicas no deben olvidarse de su medicación, ya que no siempre encontrarán tratamientos equivalentes en el destino. Es conveniente llevar los medicamentos en sus cajas originales para que no resulten sospechosos. Por precaución, tampoco sobra la receta del médico que nos los ha prescrito, en especial si se trata de psicofármacos.

Los principios activos se comercializan con distintos nombres en cada país. Si no llevais las cajas, es importante escribir la composición exacta del medicamento que tomamos de forma regular. No factureis los medicamentos que necesitais tomar, porque a veces las maletas no llegan.

Al margen de los tratamientos crónicos (los que se toman siempre, por prescripción de nuestro médico), es conveniente llevar otros de uso ocasional. Os haré una relación de los más habituales. ¡Ojo con las alergias! No experimenteis con medicamentos que no hayaís tomado antes. Cualquier duda, consultad con el médico o con un farmaceútico sus posibles efectos secundarios.

Muy recomendables si viajamos a sitios remotos y con difícil acceso a un médico. Dependiendo del destino, es probable que los dispensarios, si los hay, no cuenten con antibióticos.

Podemos acceder a una consulta telefónica con un médico a través de nuestro seguro de viaje. A título orientativo, deciros que si no sois alérgicos a la penicilina, llevar amoxicilina es recomendable. Si sois alérgicos o buscais algo de espectro más amplio, os recomiendo ciprofloxacino 500.

 

Sirven para minimizar los efectos de una alergia. Las alergias se producen por muchos motivos, desde picaduras de insectos, exposición a plantas, ácaros, polen… Incluso alimentos que no se encuentran en buen estado. Si somos alérgicos a algo que conocemos, y vamos a estar expuestos, deberíamos de pensar en llevar un bolígrafo de adrenalina.

Si lo que preveemos son posibles alergias leves, es recomendable el Polaramine, o el Atarax.

Para las reacciones alérgicas más severas, podemos utilizar corticoides. El más conocido, y el que todos llevamos en el botiquín, es el urbasón. Si necesitamos utilizarlo, deberemos avisar al médico lo antes posible.

 

Son muchas las causas por las que podemos necesitar un analgésico. Desde dolores musculares por haber elegido mal el asiento en el vuelo, hasta dolores de cabeza de etiología múltiple. Sus principios activos, suelen ser el paracetamol y la codeina, entre otros. El uso de los analgésicos no deberá ser distinto al que adoptamos habitualmente. Su ingesta diaria, no debe superar los 3.000 mg.

Los antiinflamatorios sirven para reducir la inflamación, y por tanto tienen tambien efectos analgésicos. Suele estar indicado para lesiones musculares, artritis o dolor menstrual. Su dosis diaria, no deberá superar los 1.200 mg. Sus principios activos son entre otros, ibuprofeno, naproxeno o cortisona.

Ambos funcionan como antipiréticos (bajan la fiebre). Es conveniente, en caso de fiebre, intentar averiguar las causas antes de tomar estos medicamentos. Podrían enmascarar síntomas de otras enfermedades que requieran otro tipo de tratamientos.

Es uno de los males más comunes que afectan al viajero. Sus causas son variadas, y muchas veces se manifiestan a la vuelta en viajes de corta duración. La absorción de toxinas, el agua en mal estado, el tipo de comida e incluso el cambio de nuestros patrones de sueño pueden producir diarrea.

En caso de producirse, lo más urgente es evitar la desidratación. Para prevenirla, lo mejor es tomar sueros que contengan sales que retengan los líquidos. Hay mil productos, desde el antiguo bebe sales (yo lo sigo llevando), hasta geles bebibles, y en última instancia, bebidas isotónicas comerciales. Los sobres de sueroral o citorsal, son muy fáciles de llevar. Se pueden tomar después de un gran esfuerzo como una caminata, o una larga exposición al calor.

Los antidiarreicos, son medicamentos que disminuyen la motilidad intestinal. De este modo aliviamos los síntomas y prevenimos la desidratación. El más conocido es el Fortasec, aunque existen otros. En caso de diarrea prolongada y síntomas de desidratación, avisar al médico de manera urgente.

En caso de vómitos o nauseas, podeis utilizar un antiemético, por ejemplo Motilium. Popularmente se dice que la Coca Cola es un buen antiemético, aunque yo no tengo experiencia sobre el particular.

 

Lo más recomendable en caso de que nos hagamos una herida, es lavarla con jabón y agua abundante. Suelen ser elementos fáciles de conseguir, y muy efectivos. Hecho esto, no está demás utilizar un antiséptico.

Un antiséptico, es una sustancia que destruye o  inhibe el crecimiento de microorganismos sobre tejido vivo. Mientras que un desinfectante, hace lo mismo sobre materia inerte. Por ejemplo, una aguja hipodermica de varios usos se desinfecta con alcohol, mientras que a una herida le pondríamos betadine.

Los antisépticos de uso más común son, la povidona, la tintura de yodo, el agua oxigenada o la clorhexidina. Mi recomendación es un botecito de betadine, que salvo en mucosas se puede poner en todas partes.

Si, es cierto, los desinfectantes también sirven como antisépticos. El inconveniente es que en muchas ocasiones escuecen, y pueden resultar más dolorosos que la propia herida.

Aunque pueda parecer exagerado, es un elemento muy importante en nuestro botiquín. No las lleveis si vais de viaje a Alemania, Francia… porque no pensarán nada bueno. Pero os aseguro que en muchos paises siguen utilizando jeringas de múltiples usos.

Si tienen que dispensaros medicación por via intramuscular, agradeceréis llevar vuestra propia jeringuilla. Además de los usos alternativos que pueden tener, como lavar una herida a presión o hacer microcortes para extraer un cuerpo extraño.

 

Los apósitos, son elementos que sirven para recubrir las heridas y evitar el contacto con el exterior. Se conocen comunmente como «tiritas», y hay multitud de modelos en función de su uso.

Hay tiritas con formas. Otras que se cortan a medida con unas tijeras. Algunas incorporan sustancias antisépticas. También las hay resistentes al agua… Que cada cual elija lo que más le gusta. Yo recomiendo tiras cuadradas que se puedan cortar, y resistentes al agua.

Para los manitas de las curas, tambien podemos llevar gasas esterilizadas y esparadrapo. Es la versión adulta de las tiritas, y se suelen utilizar en heridas de mayor entidad. Los esparadrapos, los hay también de muchos tipos… hipoalergénicos (el pegamento que llevan es neutro para la piel), soft (no duelen cuando lo quitas), resistente al agua… Las gasas, suelen ser de algodón trenzado en forma de pequeños cuadrados y estériles para su uso sobre la herida.

Ni es un medicamento, ni pretendo que limpieis a fondo el lugar dónde os alojéis. Es el mejor tratamiento contra las picaduras de mosquito y otras (al menos es la que yo utilizo). No funciona con las picaduras de serpientes, escorpiones… Al menos que yo sepa.

Existe en una versión, tipo «rotulador» que es muy fácil de aplicar y produce un alivio inmediato. Dice la leyenda que los venenos (los mosquitos no inoculan veneno…), suelen ser ácidos y se neutralizan con un ph alcalino. No se bien cual es el mecanismo, pero en mi funciona. Y soy un experto en picaduras, sobre todo de mosquito, a pesar de que me pongo un desodorizador en los pies, que según la leyenda desprenden un olor que les fascina (los mios y los vuestros…).

Si vais a zonas tropicales, o semitropicales, o incluso a zonas frias en verano, si hay mosquitos no os lo dejeis.. Por eso es bueno ponerlo en el botiquín para no olvidárselo.

También es de gran utilidad en las picaduras de algunos peces que se encuentran enterrados en la arena. Su picadura es muy dolorosa.

2 comentarios en “Botiquín del viajero”

  1. CARMEN Gonzalez Enguita

    Un repaso muy completo de todo lo que no debe faltar en un pequeño botiquín de viaje. Yo además llevo una pequeña tijera que también te saca de muchos apuros, y una mininavajita por la misma razón.
    Esta muy bien la orientación antibiótica para ese posible “por si acaso”. Hay mujeres que llevan una monodosis de Fosfomicina Trometamol para la inesperada infección urinaria (cistitis). En mi opinión es muy recomendable un antibiótico de amplio espectro, muy sencillo de tomar y que es muy efectivo para cuadros respiratorios y de la esfera ORL (otitis, sinusitis, …) . Es la Azitromicina 500 mg (1comp/dia) 3 dias, es decir solo 3 dosis. Este antibiótico además está indicado en ITS (Infecciones de Trasmisión Sexual)
    Esto junto a todo lo demás que has contado conforman mi botiquín en todos los viajes. Y una cosa … si viajas en familia, que cada uno lleve encima un poquito de todo, da más seguridad … nunca se sabe lo que puede pasar cuando viajas!!
    Gracias por este post que no había leído. Muy útil!

    1. !Gracias Carmen! Una excelente aportación para completar el post. Coincido absolutamente, aunque la navaja y la tijera, mejor en el equipaje facturado. Siempre pienso que a veces la maleta no llega al mismo sitio que uno va. Por eso yo algunas cosas las llevo en el equipaje de mano. Igual que algo de ropa que no ocupe mucho.
      Como siempre, un placer. Un saludo cordial.

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